jueves, 28 de octubre de 2021

Oscuros inocentes


 
En esta fecha especial 

cada quien saca su lado oscuro

una/os la adoran como una santa

otro/as la evadimos y dejamos

que visite otras casas y ahí se quede


Saquen murciélagos de su pecho

        y póngalos en las paredes

las telarañas de tu mente

        dales forma con muñecos 

        de ocho patas e hilos circundantes

        y ponlos en las esquinas

navega tu imaginación de cementerio

y rodéate de símbolos y cadenas y vendas

como si te protegieran


Invoca a tus amados fallecidos

el altar     las flores amarillas   las velas

la parafernalia de los signos inventados 

quizá les atraiga estar en espíritu y recuerdos

tómate sus manjares       la calavera dulce invoca

el papel colorido será un fugaz recordatorio

de que Mictlán vive hasta en Disney


Los monstruos de las cámaras escondidas de tu mente

tomarán cuerpos de niños pidiendo dulces

no te escondas    déjalos poblarte de pesadillas

reconócelos en su sonrisa naranja de calabaza

saca a la bruja que llevas dentro

y niégales las caries


Si te asustan la/os desaparecido/as

ahorcada/os      entambado/s    enterrada/os vivo/as

acuchillada/os           baleado/as

de las noticias o de tu barrio

exhíbela/os como muñecos fuera de tu casa

espantapájaros con alma de víctimas

convierte en habitual su impacto mediático

ríete de la posibilidad de ser una/o de ello/as mañana

y quizá en el futuro

accedas cuando te pidan ser parte

de esa cadena de transformación corporal

de ese tránsito de la vida a la muerte

        como víctima o como ejecutante

tu conciencia objetará menos


Observo con miedo las ofrendas a lo oscuro

rezo para que regresen todos ellos completitos

de donde vinieron

prendo velitas a mis muertos

devoro las empanadas de calabaza

        de mi abuela

y pido con respeto un pan de muerto chico

para el susto



miércoles, 13 de octubre de 2021

Sin agua, sin gas, sin carro y en pandemia



 Vino la peste

duramos seis meses encerrados

llegaron las vacunas    la sana distancia

y la peste se convirtió 

en uno de tantos resfriados


Llegó la lluvia

unos se inundaron   perdieron todo

otros sufrimos escasez 

          todos damnificados por igual 

llegó el agua potable por las tuberías 

y la alegría reinó 


Se acabó el gas

se descompuso el carro

todo se remedió con ayuda solidaria

y tiempo


No hay mal que dure cien años

ni santa que los aguante

la paciencia aspiiiiira

lo que la desesperación exhaaaaala

jueves, 30 de septiembre de 2021

Agua potable: una experiencia personal en Querétaro.

 

Apenas hoy tengo agua en demasía y me da miedo usarla.

Así es mi primer día de agua con presión hasta los tinacos, después de quince sin una gota desde las tuberías.  Hoy que lavamos en lavadora, hacemos un esfuerzo por subir aunque sea unas cubetas con agua de lluvia, a la segunda planta.

Se siente extraña tanta plenitud, tanto lujo que antes nos era tan cotidiano, que despreciábamos el agua almacenada de la lluvia en un tinaco de 200 litros, en el patio trasero de la casa. Se ponía verde y con gusanitos de mosquitos. Ya no será así.

Y me han dicho que si por qué no tengo una cisterna, junto con una bomba para “absorber” al agua pública y almacenarla en mi casa. Quienes han podido hacerlo, lo han hecho y en realidad, nos dejan en el último lugar de la distribución a quienes no contamos con ello, que somos la mayoría. Hay qué invertir en ampliar la capacidad de almacenamiento, en previsión de los tiempos que vienen, que no son nada prometedores.

La pipa de la CEA, surtiendo por primera vez después de 10 días
sin una gota. 

Y yo que me congratulaba de vivir en una zona elevada de la ciudad, nunca nos hemos inundado, como les ha pasado desafortunadamente a muchas familias. Pero en contraparte, ahora que fue la emergencia de que dejaron de tomar agua de la presa Zimapán (en la frontera con Hidalgo), fuimos de las 15 colonias (vivo en Desarrollo San Pablo de Querétaro) que sufrimos más por el desabasto de agua. Unas por otras.

Aprendimos a usar con cariño y atención cada litro de agua, varias veces. Una para lavar trastes, luego al escusado. Cuando lavamos ropa a mano (nos tocó de emergencia lavar a mano dos veces, yo y mis hijos), de nuevo apartarla para el escusado. Para los trastes, usamos la de lluvia, solo agregando un chorro de cloro. Y la del enjuage de la ropa, para trapear.

La última en acabarse fue la del agua caliente, del calentador solar. Es la que tiene el tinaco más grande y, como sale casi hirviendo, solo la usábamos para los trastes. Y para agregarla a la de lluvia y hacerla apta para bañarnos.

Traté de no desesperar, usando con mucho cuidado la pluvial. Afortunadamente los que venden agua embotellada para tomar aquí cerca, sí se surtían con pipas, así que me quedaba el consuelo de que de sed no íbamos a sufrir, y no sufrimos.

Último aviso de la CEA, donde decía que nos 
mandaban por horas el agua, y con pipas. 


Y sí nos llegó la pipa con agua potable, de la Comisión Estatal de Aguas. Y antes llegaron unas pipas que cobraban doscientos pesos por llenarnos los tinacos, un robo en realidad porque a ellos, el agua se las regalan en los pozos. Y doscientos pesos es el promedio de lo que muchos pagamos por el agua al mes. Me anoté el domingo en una larga lista de la pipa particular, quedé en el número 27 de una segunda hoja. Nunca llegaron.

Y la pipa de la CEA llegó con instrucciones de llenarles sus depósitos a dos hogares, de reconocidos militantes panistas. Una de ellas, mi vecina, habló al PAN para decirles que no teníamos agua, y de ahí, al parecer, les llegó una orden de que acudieran a mi calle a llenar tinacos gratuitamente. Y en los boletines de prensa, la CEA decía que nos estaban surtiendo agua por horas (mentiras) y que nos enviaban pipas (hasta esa primera que llegó, tres días antes de que se restableciera el servicio y con diez días de carestía).

Bueno, en esto de las influencias, no encuentro diferencia en el actuar entre el PRI y el PAN, que son los únicos que nos han gobernado en la ciudad y en el estado.

¿Y qué me queda? Un acercamiento con mis vecinos, que nos unimos para pedir al de la CEA que no solo surtiera a sus “encargados” sino a quienes ahí estábamos. Una valoración extraordinaria de nuestro vital líquido. Al punto de poner cubetas debajo de la manguera de la pipa pública, que tiraba una poca al momento de estar surtiendo los tinacos de los techos.

Ya no será igual nuestro uso. Es un elemento tan vital y como dolorosa y difícil su falta. Pienso en las inundaciones del centro del país: también es doloroso su exceso.

Estos son los tiempos que nos está tocando vivir.