martes, 29 de septiembre de 2015

Florecer

Cuando llega el tiempo de 
abandonar la certeza
      de saber el lugar de la pala de freir
no perderme el Discovery de los jueves
       pues es jueves de aventura
        desde mi cama
mi ojos se resecan de ansiedad
el corazón suspira agitado
emerge un grito
     que no quiere ahogarse 
      " lo prometiste", " lo prometiste"
entonces
quiero escuchar la sal
     palpar el vaivén de las olas
los pies desean 
    la humedad omniciente de las conchas

Es tiempo de partir
aunque la grava pueda usarse
todavía haya comida fresca

Ven, me dice
y agita su cola revoloteando las estrellas
el camino sólo está cerca
       de mi corazón
las piedras se apartan a mi paso
y ellos me esperan
       el rey y la reina rojos
su hálito de viento y fulgor matutinos
sus cerros morados
        campos amarillos
        dunas repletas de espinas
esperan mi presencia
       para florecer
       conmigo

jueves, 20 de agosto de 2015

Calida e inspiradora, la presentación en San Juan del Río de mi poemario.

Fue emocionante, cautivador. El intercambio que tuvimos los asistentes y yo a la presentación de mi poemario en San Juan del Río, me ha dejado energizada, entusiasmada, agradecida con la vida por estos momentos.
Llegué cuando acababa de azotar una tromba a San Juan del Río. Vimos desde la carretera, mi amiga Ivonne y mi hijo Alán, los relámpagos lejanos que daban indicios de lo que estaba pasando. Luego, al acercarnos más, atravesamos la tormenta, creo que iba corriendo a Querétaro antes de que se le vaciara el agua, tanta falta que le hacía a mi ciudad.
Pasados dos arroyos citadinos, con el agua hasta las puertas del coche, llegamos a Matamoros 54, sanos y salvos.  Armando Cisneros, de Procultura Ópalo A.C., me acababa de decir por celular que el local se había inundado y que estaban mojados hasta las rodillas. Creí que la presentación se iba a suspender.
Pero llegué a través de una sencilla puerta y un pasillo doméstico a un jardín esplendoroso, amplio, oloroso a humedad, con su piso de granito color barro y unas ramas que, inclinadas por la lluvia, daban una bienvenida cálida y hermosa.
Me recibió de inmediato el señor José Luis Peña, orgulloso anfitrión y luego el señor Armando, encabezando un equipo de personas que secaban sillas, mesas, pisos. El salón que nos acogió era blanco, iluminado por su piso blanco, paredes blancas, alto techo con canaletas transparentes que dejaba entrar a raudales la luz vespertina. De una larga pared, los espejos multiplicaban nuestros sueños, emociones, interacciones.
Es aquí donde el poeta encuentra que las palabras resuenan en los seres humanos sensibles a los significados, a la música, a las imágenes de la naturaleza, seres humanos que llegaron sacudiéndose el agua de sus cabellos, ropas, zapatos, pantalones.
Iniciamos con sendos vasos de un excelente vino tinto que se sirvió para amenizar el ambiente y calentar las almas. Luego de la presentación formal de la autora, dimos paso a la participación de los asistentes en el audiovisual que incluyó música de Rachmaninoff, la famosa sonata en do menor.
Para mí fue una experiencia nutritiva escuchar otros poemas, que no eran míos sino de quienes los leían, que los hacían suyos y les infundían sus propias emociones a través de sus gestos y voz, para el disfrute colectivo.
Después, las interesantes preguntas y reflexiones de los participantes. Luego me pidieron declamar mis poemas. Para entonces, ya estaba entonada también con el vino, cuyo efecto me soltó la histrionicidad por ahí aprendida de presenciar cuando mi padre exaltado contaba sus historias de buceo o de exitosas auditorías, indistintamente.
Leí  buscando reflejar el sentido que deseaba en mis inflexiones de voz, cosa que logré aunque no como hubiera deseado: falta de práctica, como en toda actividad humana. Pero algo pude expresar más allá de lo escrito.
Luego, las botanitas acompañaron el resto de los comentarios y preguntas, convirtiendo la reunión en una tertulia. Acto seguido, hubo acercamiento y generosa adquisición de mis libros. Me encantó además que escribieran en hojas sueltas su impresión del evento: son hojas que conservaré y encuadernaré para llevarme tambien pedacitos de sus pensamientos surgidos a partir de nuestra interacción literaria.
Llegaron las dedicatorias a los libros, a las hojas con poemas sueltos, los inspiradores comentarios personales y los abrazos cálidos, emocionados, cercanos.
Y claro, la foto grupal. Nos vimos contentos, satisfechos, emocionados, ubicados en el cielo neuronal del lado derecho, donde están las más puras sensaciones que no se piensan pero que, al ser tan agradables, nos llenan de alegría para vivir muchos años más.

jueves, 13 de agosto de 2015

Para Anna Georgina St. Clair (soneto)

Por Jorge Humberto De Haro Duarte

Presentación del libro "Enamorarme de mí"
Dolores Hidalgo, C. I. N., Gto.
23 de mayo de 2013

Hay una tarea intensa que se prende
en el afán ingrato de la lucha
de seducir a aquellos que la escuchan
y en la nada mostrar que algo se enciende.

Una dama en Dolores hoy presenta
vendiendo ideas de sueños de mujeres
que quieren de este mundo los haberes
de iguales privilegios en contienda.

Pedimos a la audiencia aquí presente
le preste su atención de buen hermano
y se deje cautivar con frenesí

que se le dé un calor de atenta gente
por este digno libro hecho a mano
titulado: Enamorarme de mí.